No recuerdo las veces que he estado en California, sé que son muchas, especialmente en la gran ciudad de Los Angeles. Aún así, son pocos los paseos que realizamos en esta ciudad, ya que su inmensidad, su delincuencia, el tráfico vehicular y muchos otros factores hacen que salgamos arrancando de ella lo más rápido posible. Hace poco, logré convencer a Paul que diéramos unas cuantas vueltas por el mundo de los actores y aunque aceptó a regañadientes, tuve que arrastrarlo hacia el área de Hollywwod. Lamentablemente fuimos de noche, pero logramos algunas fotografías simpáticas en el paseo de las estrellas, en las afueras del Teatro Kodak, en donde se realiza la entrega de los Oscares y en las afueras del teatro chino, lugar en que actores destacados imprimen sus manos y pies en el cemento. Debo reconocer que en este lugar me dió un tremendo ataque de "vanalidad", gritando, saltando y tocando las huellas de algunos "bellos y famosos" que me alborotan un poquito las hormonas (bueno ... y a quién no?), como el preciosísimo Brad Pitt y Mel Gibson.En una próximo viaje, intento realizar dos visitas bastante particulares, dos mundos opuestos, dos extremos: Beverly Hills, lugar donde viven los ricos en millonarias mansiones, y en el otro lado de la ciudad, Skid Row, lugar donde vive aproximadamente 40.000 homeless o "sin casas" , o vagos para los chilenos. Qué ridículo!!!!!!!!
